El papa León XIV llegará a Luján en noviembre y la Provincia avanza con la organización de la misa multitudinaria, junto a Nación, municipios y autoridades eclesiásticas.
La organización de la visita del papa León XIV a la Argentina sumó un nuevo capítulo en la provincia de Buenos Aires. El gobernador Axel Kicillof se reunió con el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Daniel Colombo, para avanzar en la coordinación de las actividades previstas en territorio bonaerense y, especialmente, en el operativo para la misa que se realizará en Luján el 11 de noviembre.
El encuentro permitió analizar distintos aspectos de la agenda que tendrá el pontífice durante su paso por la Provincia. Entre las actividades consideradas se encuentra su posible visita al Cottolengo Don Orione, en Almirante Brown, además de su presencia en la Basílica de Luján, uno de los principales puntos previstos dentro de la visita papal.
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La magnitud del encuentro religioso en Luján constituye uno de los principales desafíos para las autoridades. La misa del 11 de noviembre podría reunir a una multitud, por lo que la organización requiere coordinar distintas áreas vinculadas con la seguridad, los traslados, la logística y la comunicación.
En ese contexto, la reunión entre Kicillof y Colombo permitió profundizar el trabajo conjunto entre la administración bonaerense y la Iglesia, mientras continúa la definición de los detalles de la agenda.
Papa León XIV y el operativo en Luján
La participación de la Provincia en la organización adquirió especial relevancia por la dimensión que podría alcanzar la convocatoria en Luján. Semanas atrás, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, había reclamado que la administración provincial fuera incorporada a la planificación de la visita.
El planteo surgió luego de que una primera reunión de coordinación se desarrollara entre funcionarios nacionales, representantes de la Iglesia y autoridades de la Ciudad de Buenos Aires, sin participación bonaerense.
Bianco había advertido entonces que la actividad prevista en Luján podía movilizar entre 3 y 4 millones de personas. Por ese motivo, había señalado que un acontecimiento de esas características no podía organizarse sin la intervención directa de la Provincia.
El reclamo derivó finalmente en la incorporación formal del Gobierno bonaerense a la mesa interjurisdiccional de trabajo. En ese esquema también participan representantes de Córdoba y de la Ciudad de Buenos Aires, además del Gobierno nacional y la Iglesia.
Desde entonces, los funcionarios avanzan sobre cuestiones que exceden la realización de la misa propiamente dicha. La seguridad, los desplazamientos, la logística general, las comunicaciones y el presupuesto forman parte de una planificación que requiere coordinación entre diferentes niveles del Estado.
La presencia de millones de personas, en caso de concretarse una convocatoria de esa magnitud, implica además la necesidad de establecer criterios comunes entre las jurisdicciones involucradas.
Una agenda que todavía se define
Durante el encuentro con Kicillof, Colombo manifestó su satisfacción por la próxima visita apostólica y destacó la predisposición del Gobierno bonaerense para colaborar con la Iglesia en la organización del encuentro previsto en Luján.
Además, por decisión del titular de la Conferencia Episcopal Argentina, las autoridades bonaerenses tomaron contacto con la Gerencia de Coordinación General del Episcopado Argentino, área que participa de la organización de la visita papal.
El objetivo es profundizar la articulación entre la Iglesia y los distintos niveles del Estado para avanzar sobre los aspectos operativos de las actividades que León XIV desarrollará en la provincia.
La agenda definitiva todavía se encuentra en proceso de definición. Sin embargo, Luján aparece como uno de los lugares centrales de la visita, tanto por la presencia de la Basílica como por la dimensión que podría alcanzar la misa prevista para el 11 de noviembre.
El viaje del Papa a la Argentina está previsto para noviembre e incluirá también actividades en la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba. En ese marco, la Provincia tendrá un papel determinante en la organización de las actividades que se desarrollen dentro de su territorio.
El encuentro entre Kicillof y Colombo muestra así el avance de una coordinación que inicialmente había generado reclamos por la falta de participación bonaerense. La organización pasó de una primera instancia con presencia nacional, porteña y eclesiástica a un esquema más amplio que incorpora a la Provincia y a Córdoba.
Mientras continúan las reuniones, uno de los principales focos estará puesto en Luján y en la preparación del operativo para el 11 de noviembre. La definición de los detalles será clave para coordinar el movimiento de los asistentes y garantizar el desarrollo de una jornada que podría convertirse en uno de los acontecimientos religiosos de mayor convocatoria previstos durante la visita del Papa a la Argentina.
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