El monóxido de carbono volvió a causar preocupación tras nuevas muertes en distintos puntos del país. Especialistas reclamaron campañas permanentes para prevenir intoxicaciones durante los meses fríos.
Las recientes muertes vinculadas con intoxicaciones por monóxido de carbono volvieron a poner en primer plano uno de los riesgos asociados al uso de artefactos de calefacción durante los meses de bajas temperaturas.
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Nuevos casos vuelven a encender la alarma
El fallecimiento de una mujer y su hijo de 9 años en el barrio porteño de Palermo generó preocupación y renovó las advertencias sobre un peligro que puede presentarse dentro de cualquier vivienda cuando existen problemas en la combustión, las instalaciones o la ventilación.
Ante la reiteración de este tipo de episodios, el Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires (CPQ-PBA) reclamó que las campañas de prevención sean reforzadas y sostenidas en el tiempo. La entidad consideró que la información debe alcanzar a toda la población y no limitarse a períodos puntuales del año.
El caso de Palermo se sumó a otros episodios registrados recientemente. En Tandil murió una joven de 24 años y la autopsia confirmó que el fallecimiento se produjo por una intoxicación con monóxido de carbono. En La Falda, Córdoba, también murió un hombre en un episodio en el que este gas aparece como principal hipótesis.
Monóxido de carbono, un enemigo invisible
El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico que se produce cuando determinados combustibles no realizan una combustión adecuada. Una de sus principales características es, precisamente, la dificultad para detectarlo.
El gas no tiene color, olor ni sabor y tampoco provoca irritación. Por ese motivo, una persona puede encontrarse expuesta sin advertir su presencia. El riesgo aumenta especialmente cuando el ambiente permanece cerrado o cuenta con una ventilación insuficiente.
Una vez que ingresa al organismo mediante la respiración, el monóxido de carbono pasa a la sangre y dificulta el transporte de oxígeno hacia los diferentes órganos. Cuando la exposición es elevada, puede provocar pérdida de conocimiento y llegar a causar la muerte.
Por eso, situaciones como una falla en un artefacto de calefacción, un conducto de evacuación de gases obstruido o una ventilación deficiente pueden convertirse rápidamente en una emergencia.
El riesgo no depende únicamente del funcionamiento de una estufa. La seguridad también está relacionada con las condiciones generales de las instalaciones y con el uso correcto de los distintos artefactos que funcionan mediante combustión.
La prevención debe ser permanente
Para el Consejo Profesional de Química bonaerense, la sucesión de casos demuestra la necesidad de sostener las acciones preventivas durante todo el año.
“Frente a un riesgo que puede prevenirse, la información debe llegar antes que la tragedia”, sostuvo el presidente de la entidad, Dr. Carlos Colángelo. Además, remarcó que las campañas deben ser permanentes y tener una dimensión acorde con la peligrosidad del monóxido de carbono.
Entre las medidas señaladas por el Consejo se encuentra la revisión periódica de los artefactos de calefacción a cargo de personal habilitado. También resulta fundamental controlar las instalaciones y los conductos destinados a evacuar los gases producidos por la combustión.
La ventilación adecuada de los ambientes constituye otra de las recomendaciones centrales. A esto se suma la necesidad de utilizar cada artefacto exclusivamente para la función para la que fue diseñado.
En ese sentido, se debe evitar recurrir a hornos o cocinas como sistemas de calefacción, al igual que utilizar braseros u otros elementos con una finalidad diferente de aquella para la que fueron fabricados.
Los episodios registrados en Palermo, Tandil y La Falda volvieron a demostrar que el riesgo es concreto y que una intoxicación puede tener consecuencias irreversibles.
Por ese motivo, el CPQ-PBA sostuvo que advertir sobre el peligro, enseñar a reconocerlo y promover conductas seguras forman parte de una política de prevención que debe sostenerse en el tiempo. La entidad manifestó además su disposición a colaborar con las autoridades en acciones destinadas a reducir las intoxicaciones y evitar nuevas muertes.
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