Advierten que persiste la contaminación por monedas en el río Iguazú

Radio Estación Luján

El Consejo Profesional de Química advirtió que la crecida de las Cataratas del Iguazú no elimina la contaminación causada por monedas acumuladas durante décadas en el lecho del río.

El extraordinario crecimiento del caudal de las Cataratas del Iguazú volvió a convertir al principal atractivo natural de la región en uno de los focos de atención pública. La magnitud de las aguas genera un fuerte impacto visual, pero debajo de esa postal permanece una problemática ambiental que, según advirtió el Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires (CPQ), continúa activa.

La entidad puso nuevamente el foco en la acumulación de monedas que visitantes arrojaron durante décadas al río Iguazú. Se trata de una práctica que puede parecer inofensiva cuando se observa de manera individual, pero que adquiere otra dimensión cuando se repite durante largos períodos.

El CPQ recordó que meses atrás fueron retirados cerca de 400 kilogramos de monedas del lecho del río. Para la institución, esa cantidad evidencia la existencia de un importante pasivo ambiental en un ecosistema de altísimo valor ecológico.

La reciente crecida del caudal no modifica esa situación. Según explicó el organismo, el aumento del volumen de agua puede ocultar visualmente las monedas y dificultar que la sociedad perciba el problema, pero no significa que los procesos asociados con esos residuos metálicos se hayan detenido.

El Consejo Profesional de Química señaló que la corrosión continúa desarrollándose y puede favorecer la liberación gradual de compuestos metálicos provenientes de las aleaciones utilizadas en las monedas de circulación, entre ellas aquellas que contienen cobre, níquel, zinc y acero.

La advertencia apunta, de esta manera, a una problemática que no necesariamente se percibe a simple vista. Mientras el paisaje de las Cataratas cambia debido al aumento del caudal, los procesos ambientales que ocurren debajo de la superficie requieren otro tipo de seguimiento.

Aumento caudal del rio

El impacto acumulativo y la contaminación

El presidente del Consejo Profesional de Química de la Provincia de Buenos Aires, Dr. Carlos Colángelo, explicó que la química ambiental permite analizar de otra manera determinadas acciones cotidianas que pueden ser consideradas inofensivas.

El ejemplo de las monedas es concreto. Arrojar una sola al agua puede parecer una acción menor y sin consecuencias relevantes. Sin embargo, cuando esa conducta se repite durante décadas, el resultado puede ser una acumulación considerable de materiales en un ambiente natural protegido.

La cantidad retirada del lecho del río, cercana a los 400 kilogramos, representa precisamente la dimensión acumulativa de la práctica.

Para el organismo, el problema no debe ser entendido únicamente desde el punto de vista de la presencia física de los objetos. También resulta necesario considerar qué ocurre con los metales una vez que permanecen durante largos períodos en contacto con el ambiente.

El CPQ señaló que las monedas contienen aleaciones de distintos metales y que los procesos de corrosión pueden favorecer la liberación gradual de compuestos. Por esa razón, la entidad plantea que la situación requiere evaluación científica y monitoreo permanente.

La preocupación se vincula además con el valor ecológico del lugar donde se produce. El río Iguazú integra un ambiente natural de enorme importancia, por lo que la acumulación de residuos metálicos constituye, de acuerdo con el Consejo, un pasivo ambiental que no debería continuar creciendo.

La entidad también llamó la atención sobre un aspecto que excede el caso particular de las Cataratas. Los problemas ambientales no siempre se manifiestan de forma inmediata o visible. Algunas fuentes de contaminación pueden permanecer activas aunque la sociedad no las perciba.

La crecida del río funciona, en este sentido, como un ejemplo. El fenómeno natural puede hacer que determinados residuos queden ocultos bajo una mayor cantidad de agua, pero esa pérdida de visibilidad no implica necesariamente la desaparición del impacto.

Colángelo sostuvo que el efecto acumulativo de pequeñas acciones puede convertirse en un problema ambiental significativo. La afirmación resume una de las principales preocupaciones planteadas por el organismo: la repetición masiva de un comportamiento puede generar consecuencias que no existirían de la misma manera a partir de una acción aislada.

contaminación con monedas

Prevención y monitoreo

Frente a este escenario, el Consejo Profesional de Química planteó la necesidad de combinar diferentes estrategias para evitar que el problema continúe incrementándose.

La entidad convocó a las autoridades ambientales nacionales y provinciales y a la administración del Parque Nacional Iguazú a trabajar de manera coordinada en acciones de monitoreo, prevención y educación ambiental.

El objetivo no consiste solamente en intervenir sobre las monedas que ya se encuentran acumuladas en el lecho del río. Para el CPQ, también resulta necesario impedir que nuevos residuos se incorporen al ecosistema.

En ese punto, las campañas de concientización adquieren un papel central. Desalentar el arrojo de monedas puede contribuir a cortar la continuidad de una práctica que se mantuvo durante décadas.

El organismo considera que la educación ambiental debe acompañar las acciones de limpieza y monitoreo. Retirar los residuos existentes permite abordar una parte del problema, pero evitar que vuelvan a acumularse resulta indispensable para una solución de largo plazo.

La entidad también insistió en la necesidad de contar con evaluaciones científicas. El monitoreo permitiría seguir la evolución de la situación y analizar los efectos ambientales vinculados con la presencia prolongada de metales en el río.

El planteo llega mientras las Cataratas del Iguazú atraviesan una crecida que volvió a generar enorme interés por el comportamiento del río. La situación natural concentra las miradas, pero el Consejo Profesional de Química pidió no perder de vista aquello que permanece debajo de la superficie.

La advertencia pone el acento en una cuestión fundamental: la ausencia de un impacto visual evidente no significa que una fuente de contaminación haya desaparecido.

Para el organismo, preservar el ecosistema requiere atender tanto los grandes fenómenos naturales como los impactos acumulativos producidos por las actividades humanas.

El caso de las monedas constituye un ejemplo de esa problemática. Una acción aparentemente pequeña puede adquirir otra magnitud cuando se repite durante décadas y alcanza una escala capaz de generar cientos de kilogramos de residuos metálicos.

Por eso, mientras la crecida de las Cataratas vuelve a mostrar la fuerza del río Iguazú, el Consejo Profesional de Química reclama una mirada que vaya más allá del espectáculo natural. La prevención, el monitoreo científico y la educación ambiental aparecen como herramientas centrales para evitar que el pasivo ambiental continúe aumentando y contribuir a preservar uno de los ecosistemas más emblemáticos de la Argentina.

Te puede interesar

Bomberos en el siniestro de la ruta

Siniestro en Ruta 192: siete muertos tras un choque frontal entre un auto y un camión

Comparte esta noticia:Share on X (Twitter)Share on FacebookShare on PinterestShare on LinkedInShare on EmailShare on …

AHORA:
Cargando...
🎧
🔴 EN VIVO

Artista

Canción