El alquiler se volvió una carga cada vez más difícil de sostener en Buenos Aires, con mayor endeudamiento, mudanzas forzosas y crecientes dificultades para pagar expensas para miles.
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El costo de sostener una vivienda alquilada comienza a mostrar un impacto cada vez más evidente sobre la economía de los hogares bonaerenses.
La presión sobre los alquileres
Las dificultades para cumplir con los alquileres y las expensas se combinan con un incremento del endeudamiento y con decisiones habitacionales que, en muchos casos, dejan de ser voluntarias.
Los datos de distintos relevamientos permiten dimensionar la situación. De acuerdo con la Encuesta Nacional Inquilina correspondiente a junio de 2026, el 21,5% de los hogares inquilinos relevados en la provincia de Buenos Aires declaró haberse mudado porque no podía sostener el alquiler. El porcentaje supera levemente al promedio nacional, ubicado en el 20%.
La evolución resulta especialmente significativa cuando se compara con el registro nacional de seis meses antes. En ese momento, el 13,4% de los hogares había atravesado una mudanza forzosa por dificultades para afrontar el alquiler. El salto muestra cómo la imposibilidad de sostener el costo de la vivienda puede terminar modificando directamente las condiciones habitacionales de las familias.
El mismo relevamiento señala que el 78,5% de los hogares inquilinos bonaerenses tenía deudas activas. El dato refleja una problemática que excede el pago mensual de la vivienda y alcanza al conjunto de la economía familiar.
Alquileres y endeudamiento
La relación entre el costo de la vivienda y la deuda aparece también en los datos nacionales. El 72,9% de los hogares inquilinos consultados mantenía algún tipo de deuda, mientras que el 48,5% destinaba la mitad o más de sus ingresos al pago del alquiler.
Además, el 37% de los hogares a nivel nacional manifestó haberse endeudado específicamente para poder pagar el alquiler. El endeudamiento también aparece vinculado a necesidades básicas: el 55% indicó haber recurrido a deuda para comprar alimentos.
El panorama se completa con otro dato relevante: el 47% de los hogares relevados tenía dos o más trabajos. En conjunto, los indicadores muestran una creciente presión sobre los ingresos disponibles y una mayor necesidad de recurrir a diferentes estrategias para sostener los gastos cotidianos.
En la provincia, el nivel de endeudamiento de los hogares inquilinos alcanzó el 78,5%, por encima del 64,1% registrado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y cercano al 80,5% correspondiente al interior del país.
El contexto adquiere mayor dimensión al considerar que, según los datos consignados en el relevamiento, unos 3,1 millones de hogares alquilan su vivienda y alrededor de 7,9 millones de personas viven en hogares inquilinos. Para la provincia de Buenos Aires, el alquiler mediano informado fue de $600.000.
Las expensas también muestran mora
La dificultad para sostener el costo de la vivienda no termina en el alquiler. Las expensas también comenzaron a reflejar problemas de pago en distintos puntos de la provincia, aunque los registros disponibles son locales y sectoriales y no representan un censo general.
En San Nicolás, administradores informaron durante agosto un cumplimiento promedio cercano al 70%, frente al 85% de una medición anterior. También se registraron atrasos de varios meses y situaciones que llegaron a instancias judiciales.
En Mar del Plata, en tanto, la mora en el pago de expensas fue estimada entre el 15% y el 20%. Los porcentajes muestran que el problema alcanza también a propietarios e inquilinos que viven en edificios sujetos al pago de gastos comunes.
Otro relevamiento, realizado por Consorcio Abierto sobre alrededor de 15.000 consorcios, registró deuda de expensas en el 16% de las unidades funcionales de la provincia de Buenos Aires y en el 15% de las correspondientes a CABA.
La combinación de alquiler, expensas, servicios y gastos cotidianos configura así un escenario de fuerte presión sobre los presupuestos familiares.
Los efectos también aparecen entre los jóvenes. Un estudio de UADE sobre 1.040 casos en Argentina indicó que el 44% vive con su madre o padre. Entre quienes continúan en el hogar familiar, el 27% señaló que no puede afrontar económicamente un alquiler.
A su vez, el 15% de los consultados había regresado a vivir con sus padres después de haberse independizado. Entre las razones mencionadas figuraron la suba del alquiler, con el 17%, y la pérdida de empleo o caída de ingresos, con el 9%.
Los datos configuran un escenario en el que el acceso y la permanencia en una vivienda alquilada se convierten en un desafío creciente. El aumento de las mudanzas forzosas y del endeudamiento muestra que, para una parte de los hogares bonaerenses, sostener el alquiler ya implica recurrir a deuda, reducir otros gastos o modificar sus condiciones de vivienda.
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