El basural a cielo abierto de Luján dejó de operar desde el 1° de julio. La medida incluye el envío total de residuos al CEAMSE y un plan ambiental y social.
Después de más de cinco décadas de funcionamiento, el basural a cielo abierto de Luján dejó de recibir residuos domiciliarios. El anuncio fue realizado por el intendente Leonardo Boto, quien confirmó que desde el 1° de julio comenzó a regir el cierre definitivo del predio como parte de un proceso de reorganización integral del sistema local de gestión de residuos.
La decisión marca un cambio significativo para la política ambiental del distrito, ya que desde ahora el ciento por ciento de los residuos domiciliarios será trasladado directamente al CEAMSE para su disposición final, dejando atrás un esquema de disposición que funcionó durante más de cincuenta años.
Según explicó el Municipio, la medida forma parte de un plan que contempla no solo el cierre operativo del predio, sino también una serie de acciones ambientales, sociales y administrativas destinadas a consolidar un nuevo modelo de tratamiento de los residuos urbanos.
Basural con cierre operativo definitivo
El cierre del basural implica la interrupción total del ingreso de residuos domiciliarios al predio.
Para garantizar el cumplimiento de esta medida, el Municipio implementó un esquema de control que incluye vigilancia perimetral permanente y un estricto control de los accesos, con el objetivo de impedir el ingreso de nuevos camiones o descargas irregulares.
La administración municipal indicó que este procedimiento permitirá avanzar hacia el cese definitivo de la actividad desarrollada históricamente en el lugar.
Al mismo tiempo, se espera que la eliminación de los depósitos de residuos contribuya progresivamente a disminuir los impactos ambientales asociados al funcionamiento del predio, especialmente la generación de humos, olores y otros efectos que durante años afectaron a sectores cercanos.
El nuevo destino de los residuos
Con la reorganización operativa implementada desde julio, todos los residuos domiciliarios generados en Luján serán trasladados directamente a instalaciones del CEAMSE para su disposición final.
Este cambio modifica completamente el circuito habitual de recolección y disposición, eliminando la utilización del basural local como destino final de los desechos urbanos.
El nuevo esquema busca adecuar la gestión de residuos a procedimientos de tratamiento y disposición controlada, en línea con políticas ambientales orientadas a reducir el impacto sobre el ambiente y mejorar las condiciones sanitarias.
La situación de los recuperadores
Uno de los aspectos contemplados dentro del proceso de cierre corresponde a los recuperadores informales que desarrollaban tareas dentro del basural.
El Municipio informó que se encuentra en marcha un plan de transición destinado a favorecer su incorporación a un sistema cooperativo mediante procesos de capacitación y fortalecimiento laboral.
Las acciones se desarrollan a partir del Centro de Reciclaje Manuel Belgrano y cuentan con el acompañamiento del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y del Consejo Federal de Inversiones (CFI).
El objetivo consiste en generar alternativas de trabajo formal que permitan consolidar ingresos estables, mejorar las condiciones laborales y fortalecer el sistema de recuperación de materiales reciclables.
Separación en origen y reciclado
La nueva etapa también prevé reforzar distintas políticas ambientales vinculadas con la gestión de residuos.
Entre ellas se destacan el fortalecimiento de la separación domiciliaria en origen, la ampliación de la recolección diferenciada y la continuidad de los puntos verdes distribuidos en distintos sectores del distrito.
Asimismo, el Municipio continuará promoviendo campañas de educación ambiental y difundiendo guías destinadas a facilitar la correcta clasificación de los residuos por parte de los vecinos.
Estas herramientas buscan incrementar el volumen de materiales recuperables y reducir la cantidad de residuos enviados a disposición final.
El proyecto del Centro Ambiental Laudato SI
En paralelo con el cierre definitivo del basural, la administración municipal informó que continuará realizando las gestiones administrativas, jurídicas y patrimoniales necesarias para avanzar con la reactivación del proyecto del Centro Ambiental Laudato SI.
La futura infraestructura forma parte de la estrategia integral de gestión de residuos impulsada por el Municipio y apunta a consolidar un sistema ambiental más eficiente y sustentable.
Con el cierre operativo del basural a cielo abierto, Luján inicia una nueva etapa en materia de gestión ambiental, combinando cambios en la disposición final de los residuos, fortalecimiento del reciclado e inclusión social de quienes históricamente desarrollaban tareas de recuperación dentro del predio.
El diario
