Uniendo Metas convocó a más de 500 estudiantes secundarios en Luján para participar de una simulación de Naciones Unidas, con debates, negociaciones y propuestas sobre problemáticas internacionales.
Más de 500 estudiantes de escuelas secundarias participaron de una nueva edición de Uniendo Metas Luján, una propuesta educativa que propone trasladar al ámbito escolar la dinámica de un Modelo de Naciones Unidas y que este año alcanzó su XVI edición.
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La actividad finalizó el domingo luego de varias jornadas de trabajo en las que los jóvenes asumieron el papel de representantes diplomáticos de distintos países. La experiencia los llevó a investigar previamente diferentes problemáticas de la agenda internacional para luego defender posiciones, debatir con otros participantes y buscar acuerdos en espacios de comisión.
Una experiencia diplomática
El programa pertenece a la Fundación Conciencia y cuenta cada año con el acompañamiento del Municipio de Luján y de la Universidad Nacional de Luján. La continuidad de la iniciativa permitió que, con el paso de las ediciones, se transformara en una propuesta de participación juvenil con una dinámica que excede las actividades habituales dentro del aula.
Durante el encuentro, los estudiantes no solamente debieron conocer los temas que les correspondían abordar. También tuvieron que asumir la perspectiva del país que representaban y construir argumentos acordes con esa posición.
La dinámica reproduce algunos de los mecanismos propios de los organismos internacionales. Los participantes intervienen en debates, trabajan en comisiones y buscan acercar posiciones frente a cuestiones que requieren negociación y construcción de consensos.
El objetivo de este tipo de experiencia no pasa únicamente por incorporar conocimientos sobre política internacional. La propuesta también plantea un desafío relacionado con la capacidad de expresarse, escuchar posiciones diferentes y encontrar alternativas frente a problemas complejos.
Uniendo Metas y el debate juvenil
La participación de más de 500 estudiantes muestra la dimensión que alcanzó el programa en Luján. A lo largo de sus 16 ediciones, la iniciativa fue construyendo un espacio destinado a estudiantes secundarios interesados en conocer otras formas de participación y aprendizaje.
La preparación comienza antes de las jornadas. Los participantes deben investigar los temas que serán abordados y conocer la posición del país que posteriormente representarán. Esa instancia resulta fundamental para que los debates tengan una dinámica similar a la que se busca reproducir.
Una vez iniciadas las actividades, los estudiantes deben utilizar la información recopilada para argumentar y responder durante las discusiones. La tarea también requiere prestar atención a las propuestas de otros grupos y detectar puntos de coincidencia que permitan avanzar hacia acuerdos.
La experiencia pone en juego capacidades que exceden el conocimiento académico. La oratoria ocupa un lugar central, pero también aparecen la negociación, el liderazgo, la escucha y el trabajo colectivo.
En ese contexto, el debate se convierte en una herramienta de aprendizaje. Defender una posición no implica necesariamente sostenerla sin modificaciones, sino encontrar caminos que permitan construir consensos con otros participantes.
La dinámica también introduce a los jóvenes en el análisis de problemáticas que tienen impacto más allá de las fronteras de un país. Las cuestiones abordadas dentro de la agenda internacional requieren analizar diferentes intereses y perspectivas, una característica que se traslada directamente a la metodología utilizada durante las jornadas.
Formación más allá del aula
El intendente Leonardo Boto destacó la continuidad de la propuesta y el papel que cumple en la formación de los jóvenes. Al referirse a la XVI edición, sostuvo que Uniendo Metas constituye un método educativo no convencional que permite asumir un rol activo y desarrollar herramientas para la participación en la vida pública.
La propuesta busca precisamente que los estudiantes abandonen durante algunas jornadas el papel tradicional de receptores de contenidos y se conviertan en protagonistas de una actividad que requiere preparación, argumentación y toma de decisiones.
La experiencia también plantea situaciones en las que deben interactuar con otros jóvenes, incluso cuando representan intereses o posiciones diferentes. Esa característica favorece el desarrollo de la capacidad de diálogo y la búsqueda de acuerdos.
Otro de los aspectos destacados del programa es el trabajo colaborativo. Aunque cada participante representa a un determinado país o asume un rol específico, el desarrollo de las actividades depende de la interacción entre distintos grupos.
La empatía aparece así como otra herramienta necesaria para comprender perspectivas diferentes. Representar a otro país obliga a analizar una situación desde un punto de vista que puede no coincidir con el propio.
Uniendo Metas combina de esta manera investigación, debate y participación. El resultado es una experiencia educativa que propone abordar la agenda internacional desde una metodología práctica.
El programa pertenece a Fundación Conciencia y en Luján se desarrolla con el acompañamiento del Municipio y de la Universidad Nacional de Luján. Con 16 ediciones realizadas y una participación que en esta oportunidad superó los 500 estudiantes, la iniciativa continúa ocupando un lugar dentro de las propuestas de formación y participación juvenil de la ciudad.
Más allá de la simulación de un organismo internacional, el desafío para los participantes consiste en aprender a argumentar, escuchar, negociar y construir acuerdos. Son herramientas que pueden trasladarse a diferentes ámbitos de la vida educativa, social y comunitaria.
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