La categoría TC volvió a entregar una competencia intensa en ACCAL Luján, donde Horacio Ninkov consiguió otra victoria, seguido por Sergio La Vega y Fernando Guagliardi.
En el automodelismo, una carrera puede definirse por una diferencia mínima. Una vuelta perdida, un problema mecánico o una pequeña caída de rendimiento pueden cambiar posiciones y transformar por completo el resultado final.
En la pista de la Asociación Civil Corredores Automodelismo Luján (ACCAL), esa lógica volvió a quedar expuesta.
La categoría TC reunió a un grupo de pilotos con experiencia y autos preparados por estructuras que buscan cada vez mayor protagonismo. El resultado fue una competencia en la que la pelea por los primeros lugares volvió a concentrar buena parte de la atención.
En ese escenario apareció nuevamente Horacio Ninkov.
El piloto del Equipo de Competición Pellegrini Slot logró llevar su unidad hasta las 171,59 vueltas y terminó nuevamente en lo más alto del clasificador. Sergio La Vega quedó muy cerca, mientras que Fernando Guagliardi completó los tres primeros lugares.
Más allá del resultado final, la competencia dejó varios elementos para analizar.
El primero es la regularidad de Ninkov. El segundo, la cercanía de La Vega. Y el tercero, el crecimiento de estructuras que empiezan a colocar más de un auto dentro de los puestos destacados.
Todo indica que la pelea por las próximas carreras puede ser todavía más cerrada.
TC: Ninkov encontró otra vez el camino de la victoria
La victoria de Horacio Ninkov volvió a poner al piloto de Pellegrini Slot en el centro de la escena.
Con 171,59 vueltas, consiguió superar a Sergio La Vega, quien terminó con 170,80, apenas 0,79 vueltas por detrás.
La diferencia es pequeña y refleja el nivel de exigencia que tuvo la competencia.
En una categoría donde los resultados dependen tanto del funcionamiento del auto como de la capacidad del piloto para sostener el ritmo, conseguir mantenerse durante toda la carrera sin perder rendimiento resulta determinante. Ninkov pudo hacerlo.
Su actuación le permitió repetir el éxito y confirmar el buen momento que atraviesa dentro de la categoría. La máquina respondió y el piloto consiguió aprovechar esa condición para mantenerse por delante de sus principales perseguidores.
La Vega, mientras tanto, protagonizó una actuación que merece una lectura propia.
Quedar a menos de una vuelta del ganador demuestra que la diferencia entre ambos fue estrecha. El segundo puesto lo dejó muy cerca de la victoria y, al mismo tiempo, lo posiciona como uno de los nombres que puede volver a discutir el primer lugar en las próximas competencias.
El tercer lugar correspondió a Fernando Guagliardi, con 165,43 vueltas.
El piloto y constructor volvió a ubicarse entre los mejores y sumó otro resultado importante en una categoría donde la experiencia tiene un peso considerable.
Guagliardi también tuvo una participación destacada desde el punto de vista colectivo.
Otro auto de su equipo consiguió ingresar al top ten, una circunstancia que muestra que la estructura no depende exclusivamente de una sola unidad para buscar protagonismo.
Ese dato puede adquirir relevancia a medida que avance la actividad.
Cuando varios autos de un mismo equipo son capaces de competir adelante, aumentan las posibilidades de disputar posiciones importantes y, eventualmente, de colocar más de una unidad en los primeros lugares.
La pelea detrás del podio
La lucha no terminó con los tres primeros.
Danilo Nicoloso quedó cuarto, con 165,25 vueltas, a solamente 0,18 giros del registro de Guagliardi.
La diferencia entre ambos fue prácticamente mínima y permitió que la pelea por el último escalón del podio se mantuviera abierta hasta el final.
Nicoloso, además, es un piloto que ya conoce el sabor de la victoria en la categoría. Su cuarto lugar, por lo tanto, aparece como otro indicador de la competitividad que presenta actualmente el TC de ACCAL.
El quinto puesto fue para Lautaro Etchetto, que alcanzó 164,05 vueltas.
Muy cerca terminó Adrián Simonetti, sexto con 162,43 giros.
En su caso, una merma en el rendimiento del auto terminó condicionando sus posibilidades. La situación volvió a demostrar cuánto puede influir el aspecto mecánico en el resultado de una carrera.
Maxi Naranjo finalizó séptimo con 159,44 vueltas.
El registro estuvo por debajo de las posiciones que suele ocupar, mientras que Juan Delgado terminó octavo con 159,16.
La novena ubicación fue para Cristian Guagliardi, con 159,07 vueltas.
De esta manera, el apellido Guagliardi volvió a aparecer entre los protagonistas, no solamente por el podio de Fernando sino también por la presencia de Cristian dentro de los diez mejores.
El top ten se completó con Cristian Melconian, quien alcanzó 154,26 vueltas al comando del segundo auto de su equipo.
Más atrás terminaron Javier Braiotta, con 153,80 vueltas, y Caco Romero, con 140,44.
Romero tuvo que afrontar inconvenientes mecánicos que afectaron su desempeño y le impidieron completar todas las vías previstas.
En una competencia de este tipo, los problemas técnicos pueden tener consecuencias importantes.
El rendimiento de un auto no depende únicamente de su velocidad máxima. La estabilidad durante toda la carrera, la respuesta ante el desgaste y la capacidad de completar las distintas vías resultan igualmente determinantes.
Equipos fuertes y una categoría que crece
Uno de los aspectos más interesantes que dejó la competencia fue la creciente presencia de estructuras capaces de pelear por las posiciones principales.
El automodelismo de competición combina dos elementos inseparables: la conducción y la preparación.
El piloto necesita precisión para aprovechar el potencial de la máquina, mientras que el equipo debe conseguir una puesta a punto que permita sostener el ritmo durante toda la carrera.
Cuando ambos factores funcionan, aparecen resultados como el conseguido por Ninkov.
Pero también se observa otra tendencia.
La posibilidad de que un mismo equipo coloque dos autos dentro de los diez primeros demuestra que las estructuras están adquiriendo mayor peso en el desarrollo de las competencias.
El caso de Guagliardi resulta representativo. Fernando consiguió el tercer puesto y, al mismo tiempo, otro auto de su equipo apareció entre los diez mejores.
Pellegrini Slot también volvió a mostrar su fortaleza a través de Ninkov.
La Vega, por su parte, terminó a menos de una vuelta y dejó abierta la posibilidad de una nueva disputa por la punta.
Nicoloso quedó muy cerca del podio y otros pilotos, como Etchetto y Simonetti, se mantuvieron en la zona competitiva.
Todo esto genera un escenario atractivo para las próximas fechas.
La categoría cuenta con varios protagonistas capaces de acercarse a los puestos de privilegio y con equipos que parecen estar cada vez mejor preparados para disputar carreras completas.
La victoria volvió a quedar en manos de Ninkov, pero la distancia con La Vega fue lo suficientemente pequeña como para evitar cualquier sensación de dominio absoluto.
Detrás, Guagliardi confirmó su vigencia y Nicoloso se quedó a muy poco de subir al podio.
La competencia dejó así una conclusión clara: ACCAL atraviesa un momento de fuerte competitividad en la categoría TC.
Con pilotos experimentados, nuevos desafíos mecánicos y equipos que empiezan a colocar más de una unidad entre los mejores, las próximas carreras pueden ofrecer una pelea todavía más cerrada.
Ninkov ya volvió a demostrar que tiene velocidad y regularidad para ganar.
Ahora, el resto tendrá la oportunidad de buscar la respuesta en la pista.
Con información de AutoShowSlot








