Luján Rugby derrotó a San Miguel por 40 a 10 en La Loma, cortó una racha de cuatro fechas sin victorias y sumó un valioso punto bonus ofensivo.
Después de varias semanas sin poder celebrar, Luján Rugby Club volvió a sonreír en el campeonato de Primera C de la Unión de Rugby de Buenos Aires (URBA).
Un triunfo necesario para recuperar confianza
En la cancha Topo Pereyra del anexo del barrio La Loma, el conjunto dirigido por Francisco Marcenaro derrotó con autoridad a San Miguel Rugby Club por 40 a 10 y logró cortar una racha adversa que comenzaba a preocupar.
El encuentro correspondió a una nueva fecha del certamen y enfrentó a dos equipos que llegaban con necesidades diferentes. Mientras el elenco local buscaba reencontrarse con el triunfo tras cuatro jornadas sin victorias, la visita arribó a Luján ocupando el último lugar de la tabla de posiciones.
La obligación de sumar era evidente para ambos, pero fue el conjunto azul, celeste y blanco el que mostró mayor determinación desde el inicio y logró imponer condiciones a partir de una sólida producción colectiva.
Luján Rugby marcó diferencias desde el comienzo
El dueño de casa salió decidido a asumir el protagonismo y rápidamente encontró recompensa. Lorenzo Lugaro apoyó el primer try de la tarde luego de una buena secuencia ofensiva y abrió el marcador para el equipo local. Posteriormente, Magalhaes acertó la conversión para establecer el 7 a 0 inicial.
San Miguel intentó mantenerse en partido y consiguió descontar mediante un penal, reduciendo la diferencia a cuatro puntos. Sin embargo, la respuesta de Luján Rugby fue inmediata.
José Aramendi apoyó un nuevo try debajo de los postes, en una acción que reflejó la superioridad que comenzaba a mostrar el equipo en distintos sectores del campo. Aunque el jugador debió abandonar la cancha por una molestia muscular, la jugada terminó siendo muy importante para el desarrollo del encuentro. Con la conversión de Magalhaes, el marcador quedó 14 a 3.
La visita reaccionó con un try convertido que volvió a acercarla en el tanteador y dejó el resultado 14 a 10, generando cierta incertidumbre sobre el desenlace de la primera etapa.
Sin embargo, ese sería el último momento de equilibrio en el partido.
Una ráfaga decisiva antes del descanso
Cuando San Miguel parecía acomodarse en el encuentro, Luján Rugby aceleró nuevamente y mostró su mejor versión ofensiva.
Ignacio Arrambide apoyó sobre la bandera derecha para ampliar la ventaja y comenzar a encaminar el triunfo. A partir de allí, el conjunto local encontró espacios y aprovechó cada oportunidad para golpear a su rival.
Uno de los momentos más destacados de la tarde llegó con una gran acción individual y colectiva que terminó con el try de Magalhaes. El propio jugador completó la maniobra con la conversión para estirar la diferencia a 26 a 10.
La confianza creció en cada ataque y el equipo encontró soluciones en distintos protagonistas. Sobre el cierre del primer tiempo, Hilario Giordano se desprendió de la marca y apoyó un nuevo try para sellar una primera mitad muy favorable. Otra vez Magalhaes acertó a los postes y estableció el parcial de 33 a 10 con el que ambos equipos se fueron al descanso.
Superioridad y control en el complemento
Con una diferencia considerable en el marcador, Luján Rugby afrontó el segundo tiempo con inteligencia. Lejos de relajarse, el equipo mantuvo el control de las acciones, administró los tiempos y evitó que San Miguel encontrara posibilidades de reacción.
La defensa local respondió con firmeza y el dominio territorial permitió jugar gran parte del complemento en campo rival. Aunque la intensidad ofensiva disminuyó respecto del primer tiempo, el conjunto dirigido por Marcenaro siguió mostrando superioridad.
El cierre llegó mediante un try penal que elevó el resultado definitivo a 40 a 10 y aseguró también el punto bonus ofensivo, un premio adicional que puede resultar determinante en el desarrollo del campeonato.
Un resultado que puede marcar un punto de partida
Más allá de la importancia de los cinco puntos obtenidos, la victoria representa un alivio para un plantel que venía trabajando intensamente para revertir una serie negativa de resultados.
En las últimas fechas, Luján Rugby había mostrado pasajes de buen juego, aunque sin lograr traducirlos en victorias. Frente a San Miguel pudo combinar eficacia, contundencia y regularidad durante gran parte del encuentro.
El cuerpo técnico seguramente valorará especialmente la capacidad de respuesta del equipo luego de semanas complejas. Recuperar la confianza y volver a sumar de a cinco era uno de los principales objetivos para encarar la segunda parte del campeonato con mejores perspectivas.
Con este triunfo, Luján Rugby vuelve a mirar el futuro con optimismo. El equipo cortó la racha adversa, mostró una imagen sólida ante su público y encontró argumentos para ilusionarse con una recuperación sostenida en la Primera C de la URBA.






