Las nuevas rampas comenzaron a instalarse en Luján para mejorar la accesibilidad, adecuar cruces peatonales y facilitar una circulación más segura en distintos sectores del distrito.
El Municipio de Luján puso en marcha un nuevo plan de obras destinado a mejorar la accesibilidad en la vía pública mediante la colocación de rampas premoldeadas de hormigón en distintos puntos del distrito. La iniciativa busca adecuar los cruces peatonales a criterios de accesibilidad universal y favorecer una circulación más segura para todos los vecinos.
Las primeras intervenciones comenzaron en la intersección de las calles Alsina y Lavalle, donde las cuadrillas municipales iniciaron las tareas necesarias para reemplazar los sectores existentes por nuevas estructuras adaptadas.
Según informó el Municipio, el proyecto forma parte del plan de mejoramiento de la infraestructura urbana que se desarrolla en diferentes barrios y sectores de la ciudad, con el propósito de construir espacios públicos más accesibles y seguros.
La incorporación de este tipo de infraestructura apunta a facilitar el desplazamiento cotidiano y reducir las barreras arquitectónicas presentes en la vía pública.
Rampas para una ciudad más accesible
Las nuevas rampas fueron diseñadas para adecuar los cruces peatonales de acuerdo con los principios de accesibilidad universal.
Este concepto busca garantizar que los espacios públicos puedan ser utilizados por todas las personas en igualdad de condiciones, independientemente de sus capacidades físicas o de las circunstancias particulares de movilidad.
Las intervenciones benefician especialmente a personas con discapacidad motriz, adultos mayores, usuarios de sillas de ruedas, personas con movilidad reducida transitoria, quienes utilizan cochecitos para bebés y vecinos que trasladan elementos con ruedas.
La eliminación de desniveles en las esquinas constituye una de las acciones más importantes para facilitar el desplazamiento seguro por la ciudad y promover recorridos continuos entre las veredas y la calzada.
El trabajo comienza con la demolición de los sectores de vereda existentes donde serán emplazadas las nuevas rampas.
Posteriormente se realiza el rebaje del cordón para generar una transición adecuada entre la acera y la calle.
Una vez finalizadas esas tareas, las cuadrillas colocan y fijan las rampas premoldeadas de hormigón, realizando luego las terminaciones necesarias para integrar correctamente la nueva estructura con la vereda existente.
Este procedimiento permite ejecutar las intervenciones de manera ordenada y asegurar una superficie uniforme para el tránsito peatonal.
Desde el Municipio señalaron que cada obra busca respetar las condiciones técnicas necesarias para garantizar la funcionalidad y durabilidad de las rampas.
Mayor seguridad en los cruces
Como parte de la etapa final de cada intervención, las nuevas rampas reciben demarcación horizontal mediante pintura vial de color amarillo.
Esta señalización tiene como finalidad mejorar la visibilidad de los cruces peatonales y advertir tanto a conductores como a peatones sobre la presencia de los accesos adaptados.
La demarcación también contribuye a reforzar la seguridad vial y facilitar la identificación de las zonas destinadas al cruce de personas con movilidad reducida.
El objetivo es que la infraestructura resulte fácilmente reconocible y pueda ser utilizada de manera segura por todos los usuarios del espacio público.
Las obras se incorporan al conjunto de intervenciones que el Municipio viene desarrollando para renovar distintos sectores de la infraestructura urbana.
En este caso, la prioridad está puesta en mejorar las condiciones de circulación peatonal y avanzar hacia una ciudad que contemple las necesidades de todos sus habitantes.
La incorporación de rampas adaptadas forma parte de una estrategia que busca eliminar obstáculos físicos y favorecer recorridos más seguros dentro del entramado urbano.
Además, este tipo de trabajos contribuye a optimizar la conectividad entre calles, veredas y espacios públicos de uso cotidiano.
Más accesibilidad para toda la comunidad
Desde el Municipio destacaron que estas intervenciones tienen como finalidad consolidar una ciudad más accesible, segura e inclusiva.
La instalación de nuevas rampas representa una mejora concreta para miles de vecinos que utilizan diariamente los espacios públicos y requieren infraestructura adaptada para desplazarse con mayor autonomía.
Con el inicio de las obras en Alsina y Lavalle, el plan comienza a desplegarse en el distrito y prevé continuar con nuevas intervenciones destinadas a mejorar la circulación peatonal, fortalecer la accesibilidad universal y avanzar en la adecuación de los cruces urbanos a estándares que favorezcan una movilidad más segura para toda la comunidad.
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