Las ventas minoristas registraron una mejora interanual del 0,9% en junio, aunque el primer semestre acumuló una caída del 2,5%. Comercios mantienen cautela frente al escenario económico.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en junio un crecimiento interanual del 0,9% a precios constantes, de acuerdo con el relevamiento difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Sin embargo, el dato positivo no logró modificar la tendencia del año, ya que el acumulado del primer semestre reflejó una retracción del 2,5%.
En términos mensuales, el panorama mostró un comportamiento menos favorable. La medición desestacionalizada evidenció una caída del 1,3% respecto de mayo, lo que confirmó que el consumo continúa atravesando un escenario de debilidad pese a algunos estímulos puntuales registrados durante junio.
El informe sostiene que el incremento interanual estuvo impulsado principalmente por dos factores extraordinarios: el cobro del Sueldo Anual Complementario (SAC), que incrementó transitoriamente la liquidez de los hogares, y el movimiento comercial asociado al Mundial de fútbol, que favoreció el consumo en determinados rubros.
Ventas minoristas impulsadas por factores estacionales
Según el relevamiento, la combinación del aguinaldo y el evento deportivo generó un mayor flujo de operaciones en algunos segmentos específicos, aunque ese impulso no fue suficiente para modificar el comportamiento general del mercado.
El informe remarca que el consumidor continúa administrando cuidadosamente sus recursos y priorizando compras puntuales por encima de adquisiciones de mayor valor.
Este comportamiento explica por qué, a pesar del crecimiento interanual, las ventas volvieron a retroceder respecto del mes anterior, reflejando una demanda todavía limitada por las restricciones presupuestarias de las familias.
La situación de los comercios
En cuanto a la percepción de los empresarios, el estudio mostró una leve mejora respecto de mayo.
El 50,1% de los comerciantes consultados aseguró que su situación económica permaneció estable en comparación con el mismo período del año pasado, un porcentaje que aumentó 1,9 puntos porcentuales respecto del relevamiento anterior.
Al mismo tiempo, descendió la proporción de comercios que calificó su situación como desfavorable. Ese grupo pasó del 45,1% registrado en mayo al 43,1% durante junio.
Aunque la mejora es moderada, los datos reflejan una desaceleración en las evaluaciones más negativas sobre el desempeño de la actividad comercial.
Las expectativas para los próximos doce meses continúan mostrando prudencia.
Más de la mitad de los encuestados, el 52,3%, consideró que la actividad permanecerá prácticamente sin cambios durante el próximo año.
Por otra parte, el 37,7% proyectó una mejora en su nivel de ventas, aunque ese porcentaje representa una leve disminución respecto de la medición anterior.
En tanto, el 10% estimó que la situación podría empeorar, configurando un escenario de expectativas moderadamente estables, pero sin señales claras de crecimiento sostenido.
La inversión continúa frenada
Uno de los aspectos que más preocupa al sector es el clima para realizar inversiones.
El 59,3% de los comerciantes afirmó que el contexto actual resulta poco favorable para incorporar capital o ampliar sus negocios.
Solo un 12,2% consideró que existen condiciones propicias para invertir, mientras que el 28,5% prefirió mantener una postura indefinida.
Estos porcentajes prácticamente no registraron modificaciones respecto del mes anterior y reflejan un escenario de fuerte cautela empresarial.
Rubros con resultados dispares
El comportamiento de las ventas fue heterogéneo entre los distintos sectores relevados.
Los mayores incrementos interanuales correspondieron a Perfumería, con un crecimiento del 9,5%, seguida por Farmacia, que avanzó un 5,4%.
También registraron resultados positivos Alimentos y bebidas, con un aumento del 2,9%, y Textil e indumentaria, que mejoró un 1,9%.
En contraste, Bazar, decoración y muebles retrocedió un 3,1%, Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción cayó un 2%, mientras que Calzado y marroquinería disminuyó un 1%.
Crece el comercio electrónico
El relevamiento también destacó la consolidación del canal digital.
Durante junio, las ventas online realizadas por comercios con locales físicos crecieron un 16,7% en comparación con igual mes del año anterior.
Además, la medición desestacionalizada mostró una mejora mensual del 4,1%, confirmando que el comercio electrónico continúa ganando participación dentro del consumo minorista.
Un consumo todavía selectivo
El informe concluye que el repunte registrado durante junio estuvo sostenido casi exclusivamente por factores de carácter estacional.
La inyección de recursos proveniente del aguinaldo y el interés generado por el Mundial impulsaron algunos sectores específicos, pero no modificaron el comportamiento estructural del consumo.
Desde la oferta, los comerciantes señalaron que gran parte de las ventas continúa dependiendo de promociones, cuotas y beneficios bancarios, mientras que el incremento de los costos operativos y la competencia de productos importados siguen presionando sobre la rentabilidad.
En ese contexto, el sector pyme mantiene una estrategia de cautela, posterga inversiones y enfrenta el segundo semestre con expectativas moderadas y sin señales claras de una recuperación sostenida.
El diario 

