Mente en Juego llega a clubes de Luján con herramientas para abordar salud mental, ansiedad competitiva, autoestima y frustración en niños, adolescentes y deportistas.
El deporte ocupa un lugar central en la vida de muchos chicos y adolescentes. Además de la actividad física, los clubes pueden convertirse en espacios de pertenencia, vínculos y acompañamiento. Pero también allí aparecen situaciones relacionadas con la presión, las expectativas y las emociones que acompañan a la competencia.
Con esa mirada, el Municipio de Luján puso en marcha Mente en Juego, un programa que busca incorporar el bienestar psicológico como parte de las políticas deportivas locales. La iniciativa había sido presentada el mes pasado en el Centro Cultural Ana de Matos y actualmente comenzó a desarrollarse en distintas instituciones del distrito.
La propuesta está dirigida principalmente a entrenadores, profesores de educación física y dirigentes de clubes y entidades deportivas. El objetivo es brindarles herramientas que permitan fortalecer a las instituciones como espacios de cuidado, prevención y acompañamiento para niños y adolescentes.
El programa parte de una perspectiva que amplía la mirada tradicional sobre la práctica deportiva. El entrenamiento y el rendimiento dejan de ser los únicos aspectos considerados, para incorporar también las emociones, los vínculos y las situaciones que pueden atravesar los jóvenes durante su participación en una disciplina.
Las emociones también forman parte del deporte
La competencia puede generar entusiasmo y motivación, pero también ansiedad, frustración y presión por alcanzar determinados resultados. En edades tempranas y durante la adolescencia, esas experiencias pueden adquirir una dimensión particular, especialmente cuando las expectativas de rendimiento ocupan un lugar importante.
En ese escenario, Mente en Juego propone trabajar sobre distintas situaciones que atraviesan a los deportistas. Entre los temas incluidos se encuentran la salud mental adolescente, la ansiedad competitiva, la presión por el rendimiento, la autoestima y el manejo de la frustración.
La iniciativa busca que quienes están en contacto cotidiano con los deportistas cuenten con recursos para reconocer y acompañar esas situaciones dentro de los ámbitos deportivos.
El enfoque también contempla que el bienestar de los jóvenes no depende exclusivamente de ellos. Las familias, los entrenadores y los dirigentes tienen un papel relevante en la construcción de entornos que favorezcan el cuidado y el acompañamiento.
Por eso, la capacitación y el intercambio con los adultos que integran las instituciones constituyen uno de los componentes centrales del programa.
Cuatro instituciones ya participan
La implementación de la propuesta comenzó en cuatro espacios deportivos de Luján: el Club Flandria, el Club Defensores de Pueblo Nuevo, el Club Santa Elena y Parque Esperanza Hockey.
En cada institución, el programa se desarrolla mediante varios encuentros. Las actividades están a cargo de un equipo técnico coordinado por la psicóloga deportiva Silvina López Chalde.
La modalidad permite abordar los diferentes contenidos de manera progresiva y generar espacios de intercambio con entrenadores, profesores y dirigentes. El objetivo es que las herramientas trabajadas puedan trasladarse a las situaciones cotidianas que aparecen durante entrenamientos, competencias y actividades institucionales.
El hecho de que la propuesta se desarrolle en clubes y espacios deportivos también permite trabajar sobre las particularidades de cada ámbito. Allí confluyen deportistas, familias, entrenadores y dirigentes, con responsabilidades diferentes dentro de la experiencia deportiva.
La iniciativa busca fortalecer esos vínculos y promover una mirada preventiva sobre las dificultades relacionadas con el bienestar psicológico.
Un nuevo eje para las políticas deportivas
Con Mente en Juego, el Municipio incorpora el bienestar psicológico como un eje estratégico dentro de sus políticas deportivas. La propuesta no se limita a trabajar sobre situaciones vinculadas con la competencia, sino que plantea una perspectiva más amplia sobre el papel que cumplen los clubes en el desarrollo de niños y adolescentes.
Los espacios deportivos son ámbitos donde se construyen relaciones, hábitos y experiencias que exceden la actividad física. En ese sentido, la iniciativa apunta a que entrenadores y responsables institucionales puedan contar con mayores herramientas para acompañar a los jóvenes.
Entre los aspectos abordados se encuentran la autoestima y la forma de afrontar la frustración, dos cuestiones que pueden aparecer tanto en los entrenamientos como en las competencias. También se trabaja sobre la ansiedad competitiva y la presión asociada al rendimiento.
La propuesta contempla además la salud mental durante la adolescencia y el papel que cumplen los adultos de referencia.
El programa se encuentra actualmente en desarrollo en las cuatro instituciones mencionadas y contempla varios encuentros coordinados por el equipo técnico encabezado por Silvina López Chalde.
De esta manera, el Municipio busca instalar una perspectiva de cuidado dentro de la actividad deportiva local, incorporando el bienestar psicológico a una agenda que tradicionalmente estuvo concentrada en el entrenamiento, la competencia y el rendimiento.
La experiencia iniciada en estos cuatro espacios constituye el punto de partida de una propuesta que pone el foco en las personas que participan de las actividades deportivas y en los entornos que las acompañan. En ese marco, Mente en Juego plantea que cuidar el aspecto psicológico también forma parte de construir una experiencia deportiva saludable.








